Montar caballos criollos, marcar ganado,
pasear en carruajes del siglo pasado o presenciar el adiestramiento
equino, son solo algunas de las actividades que uno puede disfrutar en
esta estancia, y pocos creerían que esta vida de campo existe tan solo a
dos horas y media en auto desde la ciudad de Buenos Aires.
A 20 Km. de Gualeguaychú, Santa María combina la apacible vida de campo,
con platos típicamente argentinos y exquisitos productos de té caseros.
Los caballos criollos son protagonistas aquí. Se puede montarlos,
domarlos, comprarlos, o simplemente, admirarlos.
Recostarse en un "deck" a tomar sol, a la vista de la llanura mesopotámica
en verano, ó disfrutar de un fogón a la sombra de un bosque de eucaliptos
en invierno, dejan en claro que este lugar nos recibe, en cualquier
momento del año.